2018-07-16

SEC. DE COMERCIO DE EE.UU.: ARANCELES A METALES HACEN AL PAÍS MÁS SEGURO.

En lo que va del año hemos ido cubriendo en este blog distintos aspectos relacionados a la promulgación en marzo de los aranceles a las importaciones en Estados Unidos del 25% al acero y 10% al aluminio, por razones de seguridad nacional. Haciendo un recuento no sólo de las notas publicadas aquí cuyas fuentes vienen de la prensa internacional, sino también de la abundante información que circula en los principales medios norteamericanos acerca del tema, la opinión generalizada es negativa. Jefes de Estado, CEOs, analistas económicos y especialistas, concluyen que al haber gatillado una guerra comercial que recién comienza a mostrar sus garras, la medida ha afectado en cifras aún por calcularse, no sólo el crecimiento de la economía estadounidense, sino también la del mundo.

Sin embargo este fenómeno aún en gestación, merece también la perspectiva de un insider, alguien que desde adentro, desde donde se gestó la medida proteccionista, nos alumbre acerca de las razones y sus posibles consecuencias. En esa dirección, la publicación realizada hoy por el Cleveland punto com, con Wilbur Ross como columnista invitado, nos permite un resumen acerca de la evaluación sustentada en resultados, hecha por la administración Trump hasta aquí.

Wilbur Ross plantea que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos inició el año pasado una investigación para determinar si las importaciones de aluminio y acero ponían en riesgo la seguridad nacional, llegando a la conclusión que para preservar la capacidad de producción del país, se tenían que tomar medidas. Son 16 los sectores de infraestructura crítica donde el acero y aluminio son requeridos para las necesidades de la industria militar y high tech (como la NASA), y la compañías proveedoras requieren ser viables para continuar operando. Esto en un mundo de sobreoferta y dumping, se hace cuesta arriba. El país produjo el año pasado 82 millones de toneladas de acero crudo, menos del 10% de las 832 millones de toneladas producidas por China, menos de la mitad de los 168 millones de toneladas de la Unión Europea y 20 millones de toneladas menos de las producidas por la India.  El secretario de comercio sostiene que desde la puesta en vigencia de las tarifas proteccionistas, la industria del acero y aluminio se ha revitalizado, poniendo nuevamente en funcionamiento plantas y modernizando otras en, Florida, Kentucky, Missouri, Ohio, Oklahoma, South Carolina, Texas, entre otros estados. Esto último ha sido posible gracias la decisión del presidente Trump quien se hizo cargo del problema encarándolo frente al mundo. La situación del aluminio también era lamentable, con cerca del 90% importado en el año 2017; de un consumo de alrededor de 6 millones de toneladas anuales, Estados Unidos sólo produjo 740,000 repartidas entre sólo tres compañías que sobrevivían. Ross concluye que las tarifas han sido necesarias para revitalizar dos industrias clave para la seguridad nacional del país y reposicionar en el mediano plazo a Estados Unidos en el liderazgo que le corresponde.

 

 

FUENTE: CLEVELAND.COM