2018-05-28

INDUSTRIA DE HIDROCARBUROS AMENAZADA POR ARANCELES AL ACERO EN EE.UU.

Las acereras norteamericanas sólo tienen capacidad para cubrir el 3% del acero requerido en la fabricación de las tuberías necesaria en la industria de los hidrocarburos. El típico modelo de negocio del fabricante de acero en los Estados Unidos pone el enfoque en los productos de alto margen que dejan tradicionalmente industrias como la automotriz, construcción y electrodomésticos, por lo que los empresarios han hecho la consciente decisión de no producir el altamente especializado producto demandado por la industria energética. No hay interés en proveer por ejemplo el acero ultra resistente necesario en las operaciones offshore, que debe soportar altísimas presiones en aguas profundas a lo menos por 30 años con los subsecuentes procesos corrosivos y bajo ninguna circunstancia presentar fracturas.

Entonces, la industria de la explotación de gas y petróleo debe recurrir a los pocos proveedores externos capaces de cubrir la demanda. Imponerle a éstos una carga del 25% en aranceles, significa acrecentar significativamente los costos de la industria extractiva de energías fósiles, industria que por lo demás está impulsando actualmente la economía norteamericana a través de la revolución que ha ocasionado la explotación por fractura hidráulica del petróleo de esquisto (shale) y gas natural. Un oleoducto de 450 km tendría un incremento de $76 millones aproximadamente, que en un proyecto como el Keystone XL significarían $300 millones innecesarios demás.

Proceso de fabricación de tubos para oleoductos.

La industria doméstica destinó durante el 2017 $8,500 millones en cientos de toneladas de tuberías de acero necesarios en la extracción y conducción de gas y petróleo. Si a un ritmo de igual crecimiento para este año (se proyecta mayor ritmo para el presente año fiscal), fuera necesario la misma cantidad de tubería, el costo sería $10,500 millones, incrementando el $25% de carga arancelaría.

En este contexto, la gran promesa de la administración Trump de llevar al país hacia el dominio energético, convirtiéndolo en el primer productor de gas y petróleo del mundo, podría verse obstaculizada por la búsqueda de la soberanía acerera.

 

 

FUENTES: THE HILL, FOX NEWS, BLOOMBERG